Académico de la UM explica los beneficios del humedal de Monkul, primer sitio Ramsar de La Araucanía

    En julio de 2020, el humedal de Monkul —ubicado a 74 kilómetros de Temuco, en la costa de la comuna de Carahue— se transformó en el primer sitio Ramsar de La Araucanía, convención internacional que suscribió Chile en 1981 y que hoy suma 17 ecosistemas protegidos por este tratado desde Arica a Magallanes.

    Pero, ¿qué significa esta categorización y cuáles son los beneficios que entrega este ecosistema de grandes dimensiones? Manuel Gedda, director de la carrera de Turismo Sustentable de la Universidad Mayor sede Temuco, dice que al tratarse de un humedal de tipo costero, produce mucha riqueza orgánica.

    “Este humedal tiene una gran trascendencia no solo para el desarrollo de su propio ecosistema, también para ecosistemas circundantes”, explica el académico, sobre esta cuenca hidrográfica, de alrededor de 50 mil hectáreas, que vierte al río Monkul, a través de la laguna Trovolhue, encontrándose en su camino al océano con el río Imperial, en un estuario conjunto.

    De esta manera, agrega el biólogo, “produce una serie de ambientes de distintas características ecológicas en función del grado de influencia de las aguas marinas, de las mareas diarias, de la salinidad y de la temperatura que estas aguas tienen”.

    Según Gedda, aquí existe un sistema de intervención marina que dos veces al día penetra y se mezcla con las aguas dulces, y que después se retira. “Lo que hace es extraer diariamente elementos de este gran humedal con su riqueza biológica mineral y la entrega a otros ecosistemas”, detalla el profesional, quien fue parte del equipo académico que confeccionó el documento para postular a Monkul como sitio Ramsar.

    Comunidades mapuche

    Además de estos beneficios ecológicos, existen varios tipos de relaciones que se establecen entre el humedal y las comunidades mapuche que habitan el sector. Una de ellas es de tipo productiva, a través de la extracción de peces y la ganadería.

    “Otro gran beneficio, es el turismo del área, dado que su riqueza de paisajes y de biodiversidad la hace muy atractiva como lugar para realizar actividades de observación de fauna y fotografía, y de navegación en kayak”, añade el docente.

    Un tercer componente es el elemento cultural y entorno histórico y prehistórico. “Este lugar ha sido ocupado desde épocas prehispánicas por comunidades indígenas. Hay muchos sitios de significación cultural, donde además del conchal, hay cerros, miradores, que son lugares históricamente valorados por los mapuche, de alto simbolismo y también de uso práctico”, precisa Gedda.

    Sobre el tipo de turismo y las buenas prácticas que se deberían llevar a cabo, el experto indica que “hay una comunidad empoderada y consciente de la realidad de conservación y la fragilidad del ecosistema. Por lo que, el turismo debería ser de baja intensidad, muy selectivo. La declaratoria Ramsar implica que hay que generar un plan de desarrollo y de administración”.

    Implicancias

    Para la legislación chilena, señala el experto, Monkul no es un área protegida como lo es un Parque Nacional. Lo que el Estado establece —agrega— es la aplicación de normativas ambientales vigentes para este territorio.

    Con ello, “el humedal pasa a una categoría de mayor protección, donde se realiza un estudio de impacto ambiental a cualquier actividad que se quiera desarrollar dentro del área. Sin Ramsar la ley no lo exigiría. La declaratoria requiere, además, prácticas sustentables desde el punto de vista de la pesca, de la ganadería, y todo el manejo del humedal mismo”, aclara el director de Turismo Sustentable.

    —Director, ¿qué otros beneficios se pueden encontrar en este y otros humedales?

    —Este es uno de los pocos sitios Ramsar en el sur de Chile, la mayoría está en la zona centro-norte del país. Y aquí hay una serie de humedales costeros de alto valor que deberían incorporarse a un procedimiento similar al de Monkul, como el lago Budi o la desembocadura del río Queule, porque los humedales tienen otras funciones, transformándose en laboratorios naturales para evaluar el efecto invernadero del cambio climático, porque el nivel del mar va a ir subiendo e invadiendo tierras costeras y zonas de estuarios de ríos. Probablemente lo que vemos hoy en Monkul, va a ser en las próximas décadas algo que va a ocurrir en muchas partes del mundo, entonces hoy hay alto interés por estudiar la dinámica de estos humedales costeros con alta influencia marina. Por otra parte, y debido a las altas lluvias, muchas zonas del valle, y algunas costeras, están inundadas, pero al existir un gran humedal como el Monkul, por ejemplo, las praderas se mantienen despejadas, porque el humedal se transforma en un gigantesco sistema de absorción del agua, y es capaz de hacer un efecto de regulación. Incluso en la penetración de tsunamis ayudaría a reducir la fuerza con la que este ingresa.